De frente y sin mordaza
DE FRENTE Y SIN MORDAZA
Escribe: JUEZ RUBÉN FERNANDO MORALES REY… así, de frente y sin mordaza.
Tormenta política en Colombia. En la Universidad Nacional, el Consejo de Estado —politizado— tumbó a Leopoldo Múnera por supuestas irregularidades en la sesión del Consejo Superior. Si tumbaron a Múnera por eso, igual o peor irregularidad debería tumbar al reelecto Hernán Porras en la UIS. Así avanza la demanda electoral del Juez Rubén Fernando Morales Rey, a la espera del fallo definitivo del Consejo de Estado.
La primera instancia no falló aún en el Tribunal, pero ya mostró el cobre. ¿Cuál es el poder detrás del poder?
En la UIS no hubo una simple irregularidad, como en la UN. Aquí la reelección de Porras se hizo en un Consejo Superior secreto, convocado y ejecutado por Juvenal Díaz Mateus. Esa reunión —por su carácter clandestino— es inexistente para la Constitución y la ley. Violó el principio de publicidad e imparcialidad del artículo 209 de la Constitución, el debido proceso del artículo 29 y el artículo 25 del CPACA.
Si el Consejo de Estado es coherente, como lo fue con la UN, deberá destituir a Porras. Porque en la UIS no fueron “irregularidades”: fue un acto inexistente.
El 9 de mayo de 2025, secretamente y a las carreras, ocho consejeros del bloque de Juvenal Díaz Mateus se reunieron fuera de la UIS, en la Gobernación, y eligieron y posesionaron a Porras sin publicar nada, sin anunciar el cambio de fecha y violando el calendario electoral sagrado del Acuerdo 007 de 2025, que fijaba la elección para el 30 de abril.
¿Por qué el pacto secreto?
Porque el coronel, estando obligado a elegir el 30 de abril, lo hizo clandestinamente el 9 de mayo sin publicar la convocatoria. Ni los ciudadanos, ni los candidatos derrotados, ni los 16.000 estudiantes pudimos interponer recusaciones, recursos o tutelas. Nos enteramos de ese Consejo Superior secreto cuando, a las 5 p. m., los consejeros salieron a gritar el “triunfo de la democracia”.
Fanfarrones. Fue la derrota total de la democracia, de la legalidad y de la decencia.
¿Con qué legitimidad lo hicieron?
Una operación de acción unificada puede servir para capturar a un delincuente, no para decidir quién administra un presupuesto público de un billón de pesos al año. En tres reelecciones, Porras y su bloque han manejado cerca de 9 billones de pesos.
Por supuesto quería que fuera el 9 de mayo: ese día terminaba su periodo trienal. No perdió ni un día de sueldo ni un día de régimen pensional. La UIS se volvió la caja menor del clan Porras–Díaz.
De las carreras no queda sino el cansancio.
Porras se cae si hay justicia.
Si no, como en el “juicio del siglo”, veremos otra absolución vergonzosa. Y entonces quedará la lucha estudiantil, la misma que venció en el caso de los WAS contra la UIS y el Estado colombiano ante la Corte Interamericana: 30 años para derrotar al poder político y judicial cooptado.
Venceremos. Igual que en la lucha contra el fracking, igual que en la defensa del agua en Santurbán.
Las universidades públicas —UN, UIS y todas— avanzarán hacia la Constituyente Universitaria, ya instalada en la UN por Múnera. ¿La dejarán tumbar? No lo creo.
La Pluriestamentaria de la UIS y el CUMB siguen en pie de lucha por la democracia y contra los reinados universitarios. El diálogo es necesario, pero no con los traidores:
Nicolás David Serrano Guiza,
Juan Carlos Bolívar, representante del Ministro de Educación,
Nicolás Corso Salamanca,
y las fichas de Gloria y Jorge Flores, del CH y PH, junto con los decanos alineados con Porras.
La palabra la tiene Petro.
La primera solicitud es el reintegro del profesor Remolina, expulsado por Gloria. La UIS del reinado totalitario no soporta la decencia ni el pensamiento crítico. Al que no se arrodilla, lo sacan por cualquier puerta.
Golpean al perro… y luego preguntan por qué mordió. ¿La culpa es del perro?
Veamos.

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